miércoles, 21 de junio de 2017

CRONICA THE FRANK BLACKFIELD BAND + SIN MALA INTENCION + BIHOZKADA (Sala Pagoa 26.05.2017)








El 26 de mayo…. ¿Ya hace tanto tiempo? – acudí a un concierto de esos que cuando llegas a casa y te tumbas en la cama, piensas “bufffff, pedazo concierto” y quieres dormir, pero tu mente sigue en ese espacio con ritmos de rock.

Y es que yo vivo la cultura Rock de esta manera. Para ver una película, me gusta no haberla visto antes. Para leer un libro, me gusta me sorprenda página a página. Para ver un teatro, no tengo que saber cómo será la siguiente escena…

Y este concierto fue esa misma premisa. Descubrir y sentir cada instante nuevo y voy por partes.

Primero el local. Sabia de su existencia desde hace muchos años. No siempre ha sido un local de conciertos Rock, pero conocía su ubicación. Nunca estuve en el y tenía mi ocasión. Una fábrica de cerveza artesanal, en medio de un paraje tranquilo y a la base de Peñas de Aia. Si siguiéramos esa carretera sinuosa y con tramos que se convierten en un único carril, llegaríamos al pantano de Añarbe, disfrutando de frondosos bosques de hayas y robles.

La sala de conciertos es un añadido a la fábrica de cerveza artesanal y que comparten el mismo nombre, Pagoa. Una fachada tipo bar irlandés, sonido de naturaleza en su puerta y al entrar, automáticamente te sientes en un establecimiento cálido, mucha madera, luz tenue, mesas y larga barra que te invita a pedir una jarra de cerveza. Tras una veintena de pasos, una puerta da paso a lo que es la sala de conciertos con una cabida de 600 personas. En ese instante se te pasa una lista de bandas que te gustaría ver en ese espacio. Eres sabedor de la buena acústica al ser todo madera. Un escenario con muelle de carga y descarga. Unos camerinos (un pelín alejados al estar en la punta opuesta del escenario) con una mesa preparada con platos de ensalada, entrantes, fruta y una cámara cargada de bebidas. Esto me demuestra que Joxeanjel, dueño del local, este pendiente y atento a los artistas. Lo fui comprobando toda la noche, cervezas para celiacos, su presencia en la sala y siempre pendiente de que todo estuviera en orden y preguntando a los presentes si estaban disfrutando.




Lo negativo de todo esto es que estamos en el siglo XXI, que el rockero ya no es el de los 80. Ese que se desplazaba a cualquier sitio para disfrutar de un concierto. Sé que en la actualidad, el rockero se desplaza a las grandes capitales para ver sus bandas de toda la vida. Megaproducciones que cuentan con todos los servicios que le rodean (transporte, alojamiento, etc.). Pero me refiero a la actitud ochentera de acudir a cualquier sitio aunque tuvieras que hacer varios kilómetros caminando. Y no quiero decir que en aquellos años, casi todas las bandas eran emergentes. Esta sala lo tiene muy difícil porque ahora nadie mueve su culo por descubrir a una banda, aun siendo debajo de su casa.

Hubo poca gente, dos docenas si acaso (incluyendo a los componentes de las tres banda y un servidor) Esto hizo que todo fuese muy relajado. Todos cenamos tranquilamente, charlábamos unos con otros y cuando ya estaba próxima la media noche, comenzó Frank Blackfield Band.

FrankBlackfield es un genio creado por su paso de múltiples países. Marruecos, Francia, Reino Unido, USA. Francia otra vez y en la actualidad a salto entre San Sebastián y Bayona, le hace crear una fusión entre Blues, Country, Folk que embriaga los oídos. Y es que desde el comienzo, cuando Nagore (batería) da la intro, es sumergirte en un mar de sensaciones escuchar cada uno de los temas, con una voz que parece tener presencia en este mundo para este tipo de música, con unos solos increíbles de Julen y el buen bajo de María. Una buena presentación de su último disco “We gotta move on”.  Son esos momentos en los que no entiendes la situación del rock en la actualidad. Tanto talento y que la gente no quiera descubrir. Una verdadera pena.


Y llego el momento de Sin Mala Intención. Fue otra agradable sorpresa en esa noche. Esta banda hace Pop-Rock y sinceramente, muchas bandas de este estilo hacen el sonido aburrido y comercial del pop, donde meten una guitarra eléctrica y batería y lo encasillan en el rock. Había escuchado el disco, pero siempre soy precavido cuando me enfrento a un directo. Si ya me he llevado desilusiones en sonidos más potentes como Hard Rock o Metall, aquí iba con más incertidumbre. Antes de este momento estuve hablando con Gorka L.P (voz y guitarra) sobre su pasado componiendo y dando conciertos puntuales, hasta que el pasado año creo la banda Sin Mala Intención y sacara su primer disco “Esas Cosas”. Soltaron todos los temas de este disco y añadieron alguno más. Incluso no falto el tema íntimo donde las voces callan y solo la voz de Gorka y su guitarra, nos cuentan una historia. Una buena actuación incluso para alguien como yo que nos mueven sonidos más potentes.



Y para terminar la noche, altas horas de la madrugada y con ese ambiente íntimo de cuatro amigos, le tocó el turno a Bihozkada. Buen Rock euskaldun y la sorpresa de saber que  el cantante de esta banda, es hermano de Gorka, cantante de Sin Mala Intención. Ya cansados y pensando en los kilómetros que me quedan para llegar a casa y descansar, voy disfrutando de los últimos temas de la jornada.



Y con la despedida entre todos los que estábamos, me hago la promesa de volver a esta sala que aseguro que es la mejor sala de Guipuzkoa. Muchos “pros” a nivel musical para elegir este espacio. ¿Contras? Solo uno y el más importante para cómo está la situación del rock hoy en día, su ubicación.



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